En este nivel educativo, los estudiantes refuerzan habilidades orientadas a una formación más profunda y especializada en diferentes áreas académicas y prácticas. Se impulsa el desarrollo de la autonomía del estudiante y se fortalece el estudio de la lengua y la literatura, las matemáticas, y las ciencias sociales y naturales, poniendo especial atención en la investigación y su aplicación. Además, se consolida la formación en cultura, arte y deporte, junto con el aprendizaje del inglés y el uso avanzado de la tecnología, siempre promoviendo los valores éticos propios de la institución.
En la etapa de bachillerato se orienta a los estudiantes hacia la preparación para los desafíos de la vida adulta, mediante el desarrollo de competencias específicas en áreas como matemáticas avanzadas, ciencias naturales y sociales, análisis literario y habilidades técnicas y tecnológicas, además de la investigación. Asimismo, se fortalece la formación cultural y artística, se promueve el liderazgo y la participación en la comunidad, y se refuerzan los valores éticos, con el propósito de formar jóvenes capaces de afrontar retos globales y aportar positivamente a la sociedad.